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La vida moderna y su influencia en nuestra salud intestinal

imagen intestino jpegEn los últimos años, la investigación ha revelado que los microbios de todo tipo--bacterias, hongos e incluso los virus-- juegan un papel fundamental en el funcionamiento de nuestro cuerpo. La microflora intestinal es una parte integral del sistema inmunológico.

Se sabe que las bacterias benéficas, conocidas como probióticos:

- Contrarrestan la inflamación y controlan la proliferación de bacterias causantes de enfermedades

- Producen vitaminas, aminoácidos (precursores de proteínas), absorben los minerales y eliminan toxinas

- Controlan el asma y reducen el riesgo de alergias

- Benefician su estado de ánimo y salud mental

- Influyen en su peso, para bien o para mal

La composición del microbioma presenta variaciones de una persona a otra dependiendo de factores como la alimentación, historial médico, toma de antibióticos, lugar geográfico, e incluso genética. Se ve influenciada de forma sensible por la alimentación, exposición a químicos, higiene y otros factores ambientales.

De hecho, cada vez es más claro que un factor principal en las tasas elevadas de enfermedades es la destrucción de la flora intestinal con antibióticos y medicamentos farmacéuticos, sustancias químicas ambientales duras y alimentos tóxicos. Es por ello que resulta altamente recomendable llevar una alimentación rica en alimentos no procesados, orgánicos y enteros (no refinados) junto con alimentos cultivados tradicionalmente o fermentados y mucha fibra. Asimismo, la incorporación de un suplemento probiótico de alta calidad puede ser un aliado útil para restaurar el equilibrio saludable de su flora intestinal, especialmente cuando toma antibióticos, y/o consume alimentos procesados, por el impacto que ambos tienen en el deterioro a las colonias de microbios benéficos en el intestino.

 

El estilo de vida moderno agota los microbios beneficiosos

Resultan interesantes los estudios comparativos de los microbiomas de diferentes grupos étnicos, una tribu indígena, yanomami, que vive en zonas remotas de la selva amazónica, un grupo de personas indígenas amazónicas de Venezuela y población de Malawi en África meridional, frente a las personas que viven en Estados Unidos. Los resultados revelan que el estilo de vida moderno ha alterado dramáticamente el ecosistema intestinal de las personas.

Resulta muy revelador que los yanomami tenían una diversidad microbiana del 50% mayor que las personas en Estados Unidos y una diversidad del 30-40% más que los otros dos grupos tribales que han adoptado algunos de los componentes del estilo de vida occidental, como vivir en el interior y el uso de antibióticos.

Según uno de los autores del estudio:

A medida que las culturas de todo el mundo se hacen más "occidentales," pierden especies de bacterias en sus intestinos... Al mismo tiempo, empiezan a tener una mayor incidencia de enfermedades crónicas relacionadas con el sistema inmunológico, tales como alergias, enfermedad de Crohn, enfermedades autoinmunes y esclerosis múltiple.

Aparte de los antibióticos ya mencionados, hay otros factores que también juegan un papel importante en el declive de la población microbiana en el intestino. Se trata de los pesticidas, los alimentos procesados, las cesáreas y el exceso de dependencia en los productos antimicrobianos.

 

La Importancia de la fibra para un microbioma saludable

Una de las maneras más rápidas y más fáciles de mejorar su salud intestinal es a través de su alimentación. Dos ejemplos a ambos extremos son el azúcar, fuente de alimento preferido para los hongos que generan infecciones por hongos y sinusitis, mientras que los alimentos ricos en probióticos saludables como los vegetales fermentados aumentan las poblaciones de bacterias que promueven la salud, impidiendo de esta manera el crecimiento de las colonias potencialmente patógenas.

La fibra también es importante para un microbioma saludable. Parte de la población microbiana en el intestino se especializa en fermentar la fibra soluble que se encuentra en las legumbres, frutas y vegetales, y los productos derivados de esta actividad de fermentación ayudan a nutrir las células que recubren el colon. Algunos de estos subproductos de fermentación también ayudar a modular el sistema inmune, evitando de ese modo trastornos inflamatorios tales como el asma y la enfermedad de Crohn.

La cantidad de fibra que ingerimos puede cambiar el perfil microbiano. La fibra ha sido considerada como un factor que favorece la pérdida de peso, y parece ser que es su impacto en las bacterias intestinales el responsable clave de este efecto. Por el contrario, investigaciones demuestran que los microbios hambrientos de fibra pueden comenzar a alimentarse de la mucosa que reviste el intestino, provocando con ello la inflamación, lo que puede favorecer o agravar cualquier número de enfermedades, incluyendo la colitis ulcerosa.

Existen investigaciones que apuntan a la relación entre los ácidos grasos bacterianos metabolitos de cadena corta (AGCC) y la expansión de las células T reguladoras llamadas linfocitos T reguladores, que son fundamentales para regular la inflamación intestinal. Se trata de una vía antiinflamatoria fundamental en el intestino. Asimismo inciden en la prevención y reversión del síndrome metabólico, en parte al estimular el metabolismo oxidativo en el hígado y el tejido adiposo. Así que, como se puede ver, la fibra parece nutrir microbios que a su vez proporcionan una variedad de beneficios para la salud por diferentes vías.

Los microbios beneficiosos también desempeñan un papel fundamental en su salud mental -algunos investigadores incluso han propuesto que los probióticos podrían tener la misma función que los antidepresivos.

 

Alimentos procesados y su efecto adverso en la flora intestinal

Son varias las razones por las que una alimentación de alimentos procesados ​​es negativa para la salud intestinal. En primer lugar, los alimentos procesados ​​tienden a estar cargados con ingredientes transgénicos incluyendo fructosa a base de maíz, que ha demostrado repetidamente promover la disfunción metabólica en un grado mayor que otros azúcares. Los ingredientes también podrían estar contaminados con ciertas sustancias recientemente clasificadas como carcinógenas, que puede dañar su salud intestinal en un número de diferentes maneras.

 

Optimizar su flora microbiana es una estrategia de prevención de enfermedades

Optimizar su flora intestinal puede ser una de las cosas más importantes que puede hacer por su salud, y afortunadamente no es muy difícil. Sin embargo, tiene que tomar medidas proactivas. Para optimizar su microbioma tanto de adentro como de afuera, tenga en cuenta las siguientes recomendaciones:

Coma alimentos fermentados

Tome antibióticos solo si es estrictamente necesario y asegúrese de repoblar su intestino con probióticos inmediatamente

Aumente su consumo de fibra soluble e insoluble

Evite los alimentos procesados con exceso de azúcares y comida basura cargada de aditivos, conservantes, colorantes, etc

Incorpore a su alimentación más alimentos frescos por contraste

Ventile la casa apropiadamente

Evite el contacto con sustancias químicas agrícolas como pesticidas y herbicidas

Esté en contacto con la naturaleza

Evite en lo posible el agua clorada / fluorada

Intente usar jabones naturales para su higiene y la de su hogar